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Febrero, con la Navidad definitivamente atrás -probablemente todavía lamentando todo el dinero que hemos gastado-, y el año tan entrado ya como para comprobar que nuestros nuevos propósitos son bastante duros de cumplir, sobreviene un periodo especialmente triste, un bajón anímico potenciado por este clima gris. Parece ser que tras la cuesta de Enero viene el blues de Febrero.
Si hemos caído en ese velo gris lo primero que vamos a hacer es dejar de darle vueltas. Para. Muchas veces analizamos en exceso nuestros sentimientos, sobre todo los negativos, lo que hace que la situación empeore, atrapándonos en un bucle melancólico de negatividad. El mejor remedio para subir el ánimo y combatir las crisis de tristeza inexplicable, es el combatirlas directamente, pasar a la acción.
- Lo primero que vamos a hacer es dedicarnos un espacio diario a hacer lo que más nos gusta o nos apetezca en ese momento. Pon tu disco favorito a tope en tu salón y baila, o tararea sus delicadas baladas perdiéndote en la música; ritualiza el ver un par de episodios de tu serie favorita de la tele - y si es sobre tigresas postmodernas neoyorquinas mejor que un serial lacrimógeno -, date un regalito...
- Lo segundo es activarse. Haz deporte, sal, haz cosas nuevas, llama a tus amigas, sácalas de debajo del edredón y quítales el bol de helado de las manos. Disfruta del mundo exterior, despierta. Que la vida entre en ti a base de estar viva o regálales un Taller de Maestros Manifestadores.
- Y también vamos a dar las gracias, vamos a afirmar la belleza y la bondad de ser nosotras. Haz una lista de todo lo bueno, bello y verdadero que tienes en tu vida, desde tus amigas a las pequeñas cosas de ti de las que disfrutas, de los pequeños placeres y cosas cotidianas. Detalla la lista, expláyate y disfrútala.
Como dijo Camus "En medio del invierno descubrí que había en mi un verano invencible". En ti también hay uno.
Por la Dra Michelle Nielsen
Quiéres saber más?????
Paula Miranda 08/02/2011
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