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P-Mi pareja se niega sistemáticamente a usar preservativos, porque dice que lo coartan. Lo cierto es que, cuando se ha puesto uno, ha perdido la erección casi inmediatamente. Asegura que está sano y es fiel, pero, ¿cómo puedo saberlo con seguridad? Y, ¿qué puedo hacer para que se lo ponga y mantenga su erección?
R- El suyo no es un problema físico sino psicológico. Si tienes dudas sobre su fidelidad o, por la razón que sea, piensas que el método anticonceptivo y de prevención de enfermedades más adecuado para ti es el preservativo, vas a tener que convencerle con “muy buenas artes” para que lo use. No se trata de darle razones sensatas y de peso, de sobra las conoce él, sino de evitar las situaciones que puedan romper la sensualidad, la pasión o el encanto de una sesión erótica. Hay que cambiar la imagen que él se ha creado sobre los condones y evitar que los vea como una amenaza a su masculinidad. En vez de pedirle fríamente que se ponga uno, ¿por qué no los incluyes en tu repertorio sexual como si fuera un juego más? Compra en sexshops preservativos de colores, fluorescentes, con forma de animalitos para ponerle un poco de humor al asunto… O prueba a ponérselo con la boca mientras le haces una felación… Hay mil formas de convencer sin presionar. Obligándole a que los use, sólo conseguirás que pierda la erección. Utilizándolos como un juguete sexual, harás que los vea como algo sexy y divertido.
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