Ruta fast good...

Ruta fast good
Hamburguesas saludables. ¡Existen! / Foto: Istockphoto

Nutritiva, orgánica, ecológica, sin potenciadores del sabor ni exceso de grasas (trans). Lo saludable se impone. Según un estudio de las universidades de Las Palmas de Gran Canaria y Navarra, la denominada comida fast food (ojo, no la fast good) afecta a nuestra salud mental y propicia un mayor riesgo de sufrir depresión. Aunque el concepto hamburguesa ha ido adquiriendo una connotación negativa, te mostramos que esta opción de menú puede ser saludable. Solo ha de cumplir estos dogmas.

Calidad de la carne

Tiene que ser 100% natural y no tratarse de mezclas más que cuestionables que, al final, llevan de todo menos carne. Si un local es capaz de decirte la composición de su hamburguesa, las cosas pintan bien. Si, además, es fresca (no congelada), roza la perfección.

Patatas congeladas, ¡no!

El problema es que esas patatas vienen cargadas de conservantes y, además, ya han sido prefritas antes de ser embolsadas (lo que implica grasas trans y acrilamida). Si las vuelven a freír después, estarás sumando aceite al que traían de serie. Una bomba.

Forma en la que ha sido cocinado

De poco te servirá tener entre manos una buena materia prima si el procedimiento de cocinado no cumple la norma básica: desecha los fritos. Di sí a todas aquellas hamburguesas (con carne 100%) que hayan sido preparadas a la plancha o a la parrilla. Algunos locales de comida rápida tienen fama de no cambiar el aceite con la asiduidad que merece. Esos platos son perjudiciales para tu salud y también para tu dieta. Evítalos.

Te acercamos algunos de los locales con denominación healthy.

Etiquetas: alimentos, dietas, nutrición

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