Las mujeres queremos a Johnny Depp y George Clooney, no importa el orden. Duros por fuera y blandos (un poquito al menos) por dentro, además de “completa y absolutamente monógamos”, como recalca Helen. Pero si no llega, no pasa nada. De hecho, el 70% de las mujeres profesionales menores de 30 años no quiere vivir en pareja y cree que la vida single es la vida mejor. Somos escépticas en cuanto al amor para toda la vida, pero nos amoldamos a las circunstancias…
Imagínatelo: Hombros anchos, voz profunda, cariñoso, atento, generoso, que se acuerde de tu cumpleaños, que comparta las tareas de la casa, experto en el antes y en el después… Si ese hombre no existe habría que inventarlo, porque la mayoría de las mujeres dicen buscar a una pareja que reúna justo esas características. Al margen de las explicaciones científicas (aquellas que señalan que cuando ovulamos apreciamos más los rasgos masculinos y cuando no preferimos los más femeninos) es un hecho que el macho de manual pierde fuelle, aunque si nos dan a elegir, preservaríamos su punto varonil y protector. Para que nos entendamos, según las estadísticas, no nos gustan nada, pero nada, los hombres celosos, fanfarrones, hipocondriacos y, sobre todo, que reduzcan el sexo a una simple actividad rutinaria sin magia ni interés por satisfacer a la otra parte. Pero siempre nos quedaríamos con un tipo tirando a duro como Javier Bardem, antes que con un héroe de novela rosa. Príncipe azul sí, pero con espada y estudios. Lo de creerse el rey del mundo se lo dejamos a Leonardo DiCaprio. Para reinas, nosotras.
















