Protege tu espacio, cultiva tu vida
VOTAR
0 VOTOS
Artículo visto: 9594 veces

 

Protege tu espacio, cultiva tu vida en cosmopolitan.com.esLo digo porque es muy importante, porque es muy necesario, porque es clave para nuestra felicidad, para nuestra salud en todos sus aspectos y para nuestro equilibrio emocional y espiritual; y os lo repito, chicas: es vital que encontréis momentos para vosotras mismas, tiempo exclusivamente para cuidaros.

 

Es muy fácil olvidarse por las exigencias de la vida cotidiana, llena de compromisos familiares, laborales, sociales; nuestras metas autoimpuestas; nuestras obligaciones... En definitiva, lo que hemos asumido como nuestro rol en nuestro día a día no nos dejan tiempo ni para respirar. Y ese es precisamente el problema. No nos paramos ni para saber qué estamos haciendo exactamente. Que nos conocemos, y es que muchas vamos a piñón fijo.


Ser feliz y encontrar la pasión de vivir, que nuestra vida sea un proyecto ilusionante para nosotras, depende del sentido que demos a nuestros días, de que dotemos de significado y coherencia interna a nuestro quehacer diario. Y para ello, debemos recogernos en nosotras mismas, ordenar nuestras emociones y replantearnos nuestros actos. Debemos dotar a nuestra existencia de ese espíritu que nos inflamará día a día en la conquista de nuestras pequeñas metas, de esa vida plena que queremos vivir en pos de los sueños que queremos cumplir. ¿O no es eso lo que queremos todas? Por ello es tan importante que nos demos diariamente unos momentos para abrazarnos internamente y repasar la lista de objetivos, actividades y sentimientos que estamos viviendo e iluminarnos a nosotras mismas.


Siempre va a ser necesario este recogimiento. Si sufres por algo para encontrar un alivio y encontrar soluciones que sean fieles a ti misma y a tus problemas, si estás algo desnortada por tanta actividad, para recordarte por qué estas luchando, si estás confusa o perdida en el caos de unos días caóticos que se suceden... incluso si estás viviendo exactamente como quieres la vida que deseabas, serán ideales esos momentos en ti misma para permitirte disfrutar plenamente de ello.


La consecución de este espacio para una misma es esencial para aquellas de vosotras que no paráis en todo el día, que atendéis múltiples compromisos y las necesidades de muchas relaciones y personas. Muchas ya habéis olvidado realmente qué queréis, qué estáis buscando realmente en vuestra vida. Lo que sea que anida en vuestro espíritu desde siempre, antes que ser un fenómeno de efectividad multidisciplinar en todos los aspectos de la actividad femenina, que tan pronto atiende un compromiso laboral recién adquirido, como el trabajo de cuidar un hijo a la vez que las necesidades psicológicas de una hermana demandante, etc. ¿Somos felices haciendo lo que hacemos?

 

Antes que nada, conseguiremos tener nuestro espacio... Y eso a veces tiene su dificultad. Hemos de vencer resistencias propias muchas veces, chicas, para conseguir encontrar nuestro espacio, nuestro tiempo, nuestro pequeño santuario. Sea meditando, relajándonos con música suave y una copa de vino, mirando un paisaje... Vamos a estar internamente ligadas a nosotras mismas, saboreándonos, recargando energía y recuperándonos, lo que muchas veces implica dar la cara a los problemas que nos agobian o deprimen realmente, aquellos que sólo buscábamos tapar asumiendo más y más obligaciones, solucionando otros problemas menos importantes, o los de otros. Es entonces cuando vamos a empezar a despertar realmente, conectando con nosotras mismas. Asumiendo con naturalidad lo que en realidad nos ocurre y liberadas de la vergüenza, de la ocultación y el autoengaño, afrontando por fin el problema. Ya somos más fuertes solo por ese hecho y lo notamos.


Nos puede surgir el autoengaño -también asociado a este problema de evitación- de que no nos merecemos ese descanso o que es algo egoísta... ¡Mentira! Seguro que haces más cosas de las que debes, no valoras lo que haces o haces muchas que no deberías. Si no fuera así, no surgirían estos pensamientos irracionales para impedirte hacer lo que sabes que necesitas. Apartemos estos pensamientos. Empecemos meditando aunque solo sea por obligación.
Si el entorno no acompaña porque has formado una especie de red de dependencias para tu febril actividad, en la que todo el mundo cuenta contigo para todo, conquista tu independencia. Imponte a los demás en la consecución de ese espacio sagrado. Tu autoestima subirá y quizá veas que los demás aprenden a funcionar sin ti después de todo.
Lo primero que vamos a hacer desde nuestro espacio santuario es priorizar. No puedes contentar a todos ni hacerlo todo... Hay cosas que haces que ni siquiera te convienen para conseguir eso que quieres. Ahora que nos acordamos de quiénes somos, descartemos relaciones y tareas inútiles que no aportan nada a lo que queremos para nosotras. Nos rencontraremos con el camino y nos reconduciremos.


No se puede vivir sin pasión por la vida, por la propia vida, sin saber qué tiene un sentido y qué es lo que queremos para ella. Recuérdalo, simplemente recuerda para qué estás viva, recuerda el camino que está imprimido en ti y vívelo. Sentirás la paz y la alegría que siempre ha estado en ti.

 

Por la Dra Michelle Nielsen

 

Tú tú tú en cosmopolitan.com.es

 

 

Quiéres saber más?????

 


Comentarios Añadir nuevo
Alba - . 18 de septiembre de 2012 02:27
#1  
Gracias Cosmo por este artículo! Me ha encantado y me ha inspirado muchísima motivación :) Seguir así por faaa!
SUBIR
Cosmofan