La clave para mantener el moreno está en seguir unas pautas muy claras en los cuidados de la piel. Con unos pequeños trucos de belleza llevados a rajatabla, tu bronceado durará mucho más que otras temporadas.
Hidratación
Lo mejor que puedes hacer para mantener tu bronceado es hidratarte. Además de protegerte del sol y aplicarte aftersun cuando te duches, debes mantener la hidratación de tu piel. Si usas crema hidratante a diario, no solo mantienes tu piel flexible y nutrida, sino que consigues un bronceado más bonito y más duradero.
Además, con este gesto diario, evitas los problemas de sequedad, tirantez, escozor que puede sufrir tu piel tras la exposición solar.
Exfoliación
Otro de los trucos de belleza imprescindibles para que tu bronceado sea todo un éxito durante mucho tiempo es que exfolies tu piel. Como sabes, para conseguir un bronceado más uniforme, bonito y duradero es recomendable exfoliarse al menos un mes antes del período de exposición solar, pero cuando ya estamos bronceadas, el proceso debe ser el mismo: hay que cuidar la piel constantemente y las exfoliaciones son la clave para eliminar células muertas y que tu piel absorba toda la hidratación que le darás después.
Si el primer paso te lo has saltado, no te preocupes. Exfolia tu piel ahora una vez cada dos semanas e irás manteniendo un bronceado perfecto.
Cosmética
Además de estos trucos que te proponemos, existen más formas de mantener un bronceado prolongado. La cosmética es el complemento ideal a tus cuidados.
Los autobronceadores te ayudarán a mantener el tono de tu piel si lo vas perdiendo. Actualmente, estos productos han mejorado muchísimo y sus resultados son uniformes y naturales. La exfoliación te ayudará a que el autobronceador se extienda mejor y el resultado sea impecable.
Alimentación
Por otro lado, hay ciertos alimentos para potenciar el bronceado que debes tener en cuenta. Las famosas zanahorias, por ejemplo, también serán tus aliadas. Es totalmente cierto que algunos alimentos estimulan el bronceado. Los betacarotenos que contienen las frutas y verduras de piel verde, amarilla o naranja, ayudan a mantener el tono, a broncearte y además luchan contra el envejecimiento.


















