La cena ligera ideal para aquellas que no tienen tiempo para andar cocinando o que no disfrutan con ello. Un sandwich puede ser sano y ligero si sabemos qué ingredientes añadir. Para empezar, te recomendamos que el pan sea integral y con semillas. Después, haz una base con lechuga (o espinacas o berros o rúcula) en una de las rebanadas, y añade el toque con un par de láminas de tomate o manzana. Ahora tocan las proteínas: fiambre de pavo o pollo (o asado que te haya sobrado de la comida), jamón serrano sin grasa, roast beef o salmón ahumado o marinado. ¡Todos son válidos! Una loncha de queso light para un toque de sabor más también está permitida. Para que el sandwich no quede tan seco, puedes ‘lubricar’ el pan con un poquito de aceite de oliva, una cucharadita de mayonesa light e incluso mostaza de Dijon.
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