Llegar al verano con un cuerpo 10 y sano es la opción perfecta para el inicio de la primavera. Comienzan a subir las temperaturas, y a nuestra alimentación hay que darle un cambio, pequeños trucos para llevar una dieta sana y equilibrada que dé la bienvenida a los meses de calor. Mucha agua y alimentos ligeros, algunos propios de la época que podemos aprovechar para dar un giro a nuestra dieta diaria. Conseguiremos platos frescos, livianos y muy nutritivos, además de un menor número de calorías, evitando las grasas más abundantes y ayudando a limpiar el organismo, al tiempo que prevenimos la deshidratación provocada por las altas temperaturas.
El agua sigue siendo lo principal y, dependiendo de la actividad física, su ingesta variará entre el uno y medio o dos litros diarios. Por otro lado, el té contribuye a la hora de perder peso, y, añadiendo unos cubitos de hielo, es mucho más apetecible en los meses de calor.
Las verduras crudas ayudan a recuperar los minerales y vitaminas que se pierden con las altas temperaturas, productos frescos que se pueden combinar con algunos lácteos ligeros, aportando además fibra y alto contenido de agua, o combinados con pasta o arroz, para obtener los nutrientes y carbohidratos que completan una dieta equilibrada.
Por otro lado, las frutas te ayudan a mantener los niveles de azúcar necesarios para la dieta diaria, válido tanto en la ingesta de varias piezas al día como exprimidas en zumo o batidos de frutas naturales, son fuente rica en antioxidantes que, además, te ayudan a protegerte de los rayos solares y previenen el envejecimiento de la piel.
El pescado azul es ideal por su fácil digestión, un alimento que por sus ácidos grasos esenciales contribuye a regular el colesterol, aportando al mismo tiempo el nivel óptimo de proteínas.
El bronceado, uno de los objetivos para el verano, tiene que buscarse con precaución. Cremas solares aparte, y evitando siempre las horas de sol más directo, algunos alimentos, como la zanahoria, el tomate o la sandía, pueden ayudarme a fomentar ese moreno natural gracias a su contenido en vitamina A.
Por Laura Martín


















