Adelgazar sin martirizarse
Lo primero que debes hacer es no perder el tiempo lamentándote por los abusos dietéticos que has cometido. Lo pasado, pasado está. Enfréntate a la dieta sin sentimiento de culpa y descartando actitudes derrotistas que sólo conseguirán que veas el hecho de perder peso como una terrible obligación.
Metas realistas
Lo malo de las metas imposibles si quieres adelgazar es justo eso, que no pueden alcanzarse. Te pones a dieta para estar más atractiva y más sana, no para convertirte en una top model ni para ganar el concurso de Miss Mundo. Tampoco esperes que tu vida vaya a cambiar radicalmente tras la dieta: a veces ponemos demasiadas expectativas en el hecho de adelgazar y, al no cumplirse, dejamos el régimen y terminamos descuidando la alimentación.
Dietas imposibles
Tienen efectos secundarios muy negativos: caída de pelo, nerviosismo, falta de nutrientes esenciales y el peligro latente de caer en la bulimia o en la anorexia. Y terminan fallando. ¿La razón? Cuando el cuerpo pasa hambre durante más de cinco días, se defiende haciendo que el metabolismo sea más lento, con lo que, a pesar de no comer, adelgazas muy poco.
Perder peso con cabeza
Sí, a todas nos encantaría adelgazar y quitarnos tres kilos en una semana, pero es un error. Si adelgazas rápidamente lo que pierdes es líquido, que se recupera con facilidad. Por el contrario, si te quitas kilos poco a poco, estarás eliminando grasa, te mantendrás delgada más tiempo y te acostumbrarás a comer menos y a llevar una alimentación más sana.
Más veces y menos cantidad
Es la clave de una buena dieta: comer poca cantidad de todos los alimentos, pero a menudo (era lo que aconsejaba Grande Covian, uno de los mejores especialistas en nutrición de nuestro país).
Come despacio y mastica bien
Que estés a dieta no significa que comas deprisa y corriendo, sin disfrutar de los platos. Es importante que mastiques y ensalives bien los alimentos, porque así te saciarás antes (y por lo tanto comerás menos), tendrás una buena digestión y absorberás mejor los nutrientes.
El hambre y el aburrimiento
Es el más peligroso porque no lo provoca el estómago, sino la cabeza. Estás aburrida, estás nerviosa, has tenido un disgusto con tu chico y, para compensarte, no sólo te saltas la dieta, sino que te das un verdadero atracón, sobre todo de dulce, peligrosos snacks o comida basura.
No abuses de la báscula
Si te pasas el día subida en ella para ver cuántos gramos has perdido, sólo conseguirás deprimirte. Debes pesarte una vez cada 8-10 días y hacerlo siempre a la misma hora (mejor por la mañana, tras ir al baño y sin ropa).
El deporte es fundamental
Es la pareja perfecta de la dieta. Además de sus múltiples y saludables beneficios, te ayudará a perder más kilos, evitará que la eliminación de grasa deje tu cuerpo flácido y moldeará tu figura
Trucos de modelos
Heidi Klum, cuando se puso a dieta tras su embarazo, se hacía una foto a la semana y las pegaba en la nevera para irse viendo cada vez más en forma. Christie Brinkley tiene siempre en el frigo unas cuantas patatitas al vapor. Cuando le entra el hambre, la ex modelo toma una con un poquito de mayonesa light. Claudia Schiffer cena siempre verdura o ensalada y justo antes de acostarse, bebe un té rojo o verde.



















