Peleas de parejas, ¡las + típicas!

 

Peleas de parejas en www.cosmopolitan.com.esIkea

 

Antes, cuando tomábamos un helado, sólo teníamos que elegir entre el sabor a vainilla, chocolate y fresa. Qué fácil, ¿verdad? Hoy nos dan 301 sabores diferentes para escoger, y eso sin hablar de otras opciones: con leche de vaca o de soja, normal o light, sorbete de frutas o de yogur.... Es esa cantidad excesiva de posibilidades la que genera las peleas de parejas y es el motivo de que los fines de semana veas a docenas (o centenas) de parejas discutiendo por los pasillos de los Ikea y Leroy Merlin de todo el Planeta. Puede sonar raro, pero cuantas más alternativas tengamos más nos costará encontrar la mesita del café "perfecta", y esa dificultad para elegir es lo que desencadena la pelea.

Puedes evitarla así: Fijad ideas -y presupuesto- antes de ir a la tienda. Y recuerda siempre que, aunque en el momento parezca la decisión más importante del mundo, no es más que una mesita de café y dentro de poco estará llena de marcas de vasos. Vamos que, si es del color adecuado y se encuadra en el presupuesto, lleváosla y ¡punto pelota! vale ya de montar el numerito con las peleas de parejas del Ikea.

 

Borrachos

 

¿Te suena familiar? Has ido a una fiesta, son las tantas de la madrugada y estás llorando como una Magdalena en la cocina: acabas de tener una bronca monumental con tu chico. Este tipo de discusiones de pareja son peligrosas porque el alcohol no sólo amplifica el problema sino también tu reacción.

Suma el cansancio a la bebida y tu criterio no será muy fiable, así que lo más seguro es que, durante la pelea de pareja, acabes diciendo algo de lo que más tarde te arrepientas. Puedes evitarla así: Sé sensata y date cuenta de que no hay forma de razonar, ni lógica ni emocionalmente, con una persona que está borracha. El más sobrio debe ser el responsable de cuidar al más perjudicado. Pasa de las bobadas que esté diciendo, llévale a casa... y espera a la mañana siguiente para escuchar su "lo siento". Las peleas de parejas chuzas son numerosas pero si sabes evitarla ¡estaréis mucho más tranquilos!


No he llegado al orgasmo

 

Es lógico que te sientas un poco tangada si acabas de echar un polvete y estás más frustrada que satisfecha. No obstante, intenta no presionar a tu chico... ¡siempre y cuando tu media de orgasmos estupendos sea buena! En el caso de que, ejem, el tren nunca se pare en tu estación os toca mantener una buena charla. La mejor estrategia es hablar abiertamente de lo que os gusta en la cama. Evita que se sienta incómodo con la conversación mencionando siempre aquellas cosas de él que te atraen y halagando sus virtudes.

Puedes evitarla así: Guíale cariñosamente en la dirección adecuada. Tal vez te parezca una obviedad, pero hay muchas mujeres que nunca lo hacen con sus parejas. Los hombres tienen que cumplir con sus deberes: leer determinados libros, hacer las preguntas adecuadas, hablar del tema... pero las chicas también debemos enseñarles lo que nos gusta. ¡Ellos quieren complacernos por eso hay que evitar todo lo que signifiquen peleas de parejas!

 

 

Por los colegas

 

Claro que mola salir de vez en cuando con su círculo de amigos, pero es normal que surjan problemas si te pasas la vida con sus colegas y has dejado de ver a los tuyos (o viceversa). El tiempo que compartimos en pareja es una fuente habitual de tensiones y puede crear resentimiento. ¿Una apuesta segura para acabar quemada? Pasar todas las noches de los viernes en el bar de su barrio con sus amigos. Cuidadín con ceder demasiado en el terreno personal: puedes acabar sintiendo que sacrificas cosas como salir con tus amigas o pasar más tiempo los dos solos. Puedes evitarla así: Si no conseguís poneros de acuerdo, lo mejor será coger un calendario y apuntar por adelantado quién va a ver a quién y cuándo (y sé flexible, por favor). Si vuestra relación es estable, sus amigos van a pasar mucho tiempo en tu vida, así que haz un esfuerzo por conocerlos y llevarte bien.

 


Por el/la ex

 

Tarde o temprano llegará la pelea por el/la ex, sobre todo si uno de los dos ha terminado hace poco su relación anterior. Esta discusión surge porque no estás segura de lo que él siente por ti, y porque te gustaría ser la única mujer que queda en el Planeta. A él le ocurre esto: le molesta que hables del tío anterior porque quiere ser tu caballero andante, el príncipe azul con el que siempre habías soñado. Puedes evitarla así: Entendiendo que el pasado es pasado y que es preciso asumirlo y dejarlo atrás. Cuando surja el tema de los ex, mejor, cambia de conversación, por favor. Si el asunto te duele, céntrate en lo bueno que hay entre vosotros y nunca, nunca, olvides que eres tú la única mujer que está con él.

 


La pelea  de las pelas

 

Se ha rebotado porque te has pulido 250 pavos en un vestido y, en teoría, estabais ahorrando para iros de viaje a Tailandia. A ti te molesta que no se dé cuenta de que el vestido es un autorregalo por haber aprobado la oposición que tanto te ha costado sacar. El dinero puede ser una grave fuente de problemas para vuestra relación si no sintonizáis en el tema. ¿El peor de los escenarios posibles? Que uno de vosotros sea "compradicto" y el otro un "supertacañón". Puedes evitarla así: Negociando. Si no habláis de dinero, de compras y presupuestos, algún día acabaréis explotando. Exponed claramente lo que queréis y lo que tenéis, y estableced un presupuesto que os satisfaga a los dos.



La de la ocasión especial

 

Es la típica discusión que se produce cuando tu idea de cómo tiene que ser esa noche no coincide con la de él. Por ejemplo, es el día de tu cumpleaños y acabas de ponerte estupenda pensando en la que sería tu velada perfecta: un par de cócteles, un buen restaurante japonés y un fin de fiesta con velas y ese regalo superespecial que le habías sugerido. ¡Y él va y te lleva de cañas con sus amigotes! Evita decepciones ajustando tus expectativas a la realidad. Si le pones demasiada energía al asunto es muy probable que te rebotes por cualquier cosa que esté más o menos bien, pero que no se parezca ni de lejos a lo que tú esperabas. Puedes evitarla así: Expresando tus deseos claramente para ahorrarte el disgusto si después las cosas no salen como quieres. No te limites sólo a darle pistas, sé todo lo concreta que puedas. ¡Los hombres no son tan intuitivos como nosotras!

 

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