Amigos con derecho a roce

 

 

Amigos con derecho a roce

Reglas no escritas

?Alberto era uno de los amigos con derecho a roce que he tenido durante dos años -recuerda Irene, una química de 33-, y cuando una noche parecía claro que íbamos a acabar teniendo relaciones sexuales, él me propuso elaborar juntos unas reglas por si nuestra amistad terminaba incluyendo algún encuentro sexual esporádico.? Irene explica que Alberto ya había tenido otras relaciones por el estilo: ?Se trata de un tío muy amigo de sus amigas y muy sensual, por lo que me pareció lógico que tuviera pensadas algunas pautas de comportamiento para no el amor y la pasiónamigos Muchos aseguran que el sexo sin compromiso y con un amigo puede ser la situación ideal.

Sin embargo, existen ciertos escollos que conviene no ignorar... estropear la relación de pareja?. Y es que este tipo de acuerdo plantea situaciones confusas: ¿Puedes acostarte con otra gente? ¿Cada cuánto os veréis o llamaréis? ¿Los amigos comunes deben estar al corriente?... Para instaurar ciertos parámetros tendréis que tener antes esa difícil conversación.

A Irene, sin embargo, le gustó hablarlo: ?Establecimos las reglas según lo que nos hacía sentir cómodos a los dos: seguiríamos acostándonos con otras personas, siempre de forma segura; no nos contaríamos todas nuestras aventuras sexuales; quedaríamos sólo cuando nos apeteciera; si uno de los dos dijera que no en un momento dado, el otro tendría prohibido tomárselo como un rechazo... Y otras cosas por el estilo?.

 

El peligro del enganche

El peligro del enganche Un hecho científico: cuando tienes un orgasmo liberas oxitocina y su flujo genera euforia y felicidad, por lo cual el sexo se asocia con emociones fuertes. Además, el que el sexo sea casual no indica que carezca de significado.

Según un estudio publicado en el Journal of Sex Research norteamericano, cuando tienes relaciones sexuales con un amigo eres más susceptible de comportarte después de modo afectivo que cuando lo haces con un conocido lejano o un extraño.

Eso fue lo que le ocurrió a Yolanda, una psicóloga de 27 años. ?Paul y yo nos conocíamos desde la facultad. Éramos compañeros y ni siquiera me parecía particularmente atractivo.

Sin embargo, cuando una noche nos enrollamos, todo cambió para mí y empezó a parecerme guapo y sexy. Me enamoré de golpe. Paul me dijo que no quería meterse en una relación en ese momento pero que sí le gustaría que siguiéramos acostándonos de vez en cuando. Yo acepté sus condiciones creyendo que podría respetarlas, pero no fue así. Yo necesitaba verle más de lo que él a mí y sufrí bastante intentando amoldarme a una relación sexual que no entendía. Acabé diciéndole que mejor no nos llamáramos más. Y así terminó nuestra amistad.?

 

¿Posibilidades de convertiros en pareja?

Según los expertos, poquitas. Dicen los psicólogos que las relaciones de los amigos con derecho a roce suelen representar una fase de transición y que concluyen cuando alguno de los implicados encuentra a su media naranja (o así lo cree). Elena, profesora de 25 años, cuenta su experiencia. "Miguel y yo llevábamos ocho meses pasándolo bomba, acostándonos cuando se terciaba y, sobre todo, riéndonos mucho juntos. Yo hubiera deseado seguir así toda la vida, pero hizo su aparición Elisa, Miguel y ella se hicieron novios y yo ya no pintaba nada, ni siquiera como amiga. Una pena".

 

El ex, ¿un buen candidato?

Hay quien dice que el ex puede ser el mejor candidato para una relación sexual intermitente, siempre que la pareja haya roto de buen rollo. Sin embargo, la experiencia de Clara, una abogada de 31 años, dice lo contrario. "He intentado ser amiga-amante de dos ex novios y con ambos ocurrió lo mismo. Pensé que la familiaridad entre nosotros sería el punto bueno de la "nueva" relación, pero me equivoqué, porque justamente por conocernos tan bien no había nada nuevo. Volvimos a los patrones de comportamiento anteriores ¡y eso me hizo recordar ipso facto por qué nos habíamos separado!"

 

¿Seguir siendo amiga del amigo con derecho a roce?

Esta situación de amigos con derecho a roce aparentemente sencilla se va complicando: veis que es casi imposible manejarse sin establecer normas que regulen esta no-relación, constatáis que lo más probable es que cada cual tenga sus propias expectativas (y que éstas no siempre coinciden), que la cosa se acaba en algún momento y entonces os toca preguntaros si podéis seguir siendo amigos... Los expertos dicen que, al establecer una conexión íntima, el vínculo amistoso puede verse fortalecido. Sin embargo, también reconocen que puede llegar a suceder lo contrario. Y como en esto de las relaciones nada es científico, sólo cabe sugerir que conviene pensar antes de actuar y valorar si merece la pena correr el riesgo...

 

¿Tienes amigos con derecho a roce?, ¿Qué es lo que más te gusta de una relación así?, ¿Qué experiencias has vivido con un amigo con derecho a roce? Déjanos tus comentarios, ¡vamos a compartir nuestras experiencias!

 

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